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/ El Libro del Viento /
Libertad, curiosidad, flexibilidad. El aire es el único elemento que no tiene fronteras, al igual que la creatividad humana. Junto al comer y abrigarnos, quizá nuestro acto más antiguo sea el de imaginar. Pero no solo eso: el aire es también un medio para transmitir conocimiento. Muchas de las comunidades que se retratan en las crónicas de este libro se encuentran ubicadas en las alturas del Perú, en lugares donde la tradición oral —y los sueños—, precisamente, abundan.

Tocar puertas para salvar el planeta

Las calles de Arequipa experimentan un proceso de simbiosis que suele pasar desapercibido: cada mañana un grupo de mujeres recorre desde temprano distintos barrios para recibir bolsas con objetos reciclados por familias dispuestas a probar un cambio. El proceso es…

Cantos sí, quena no

Santiago Belisario tiene 52 años, y es de la etnia hunikuin, que habita las riberas de los ríos Purús y Curanja, en Ucayali. Esta mañana, muy temprano, Santiago canta como le enseñó su padre antes de morir. Y su voz…

Una carrera sin huella de carbono

Jéssica Tantaleán es una activa promotora del uso de la bicicleta en Lima. Adquirió la convicción en Barcelona, adonde viajó para estudios de posgrado. En esa ciudad vio que era posible una vida urbana donde la gente pedalea para sentirse…

Una caseta en las alturas

Los tipos de nubes que se dibujan en el cielo de San Antonio ya pueden ser conocidos en más de 24 mil escuelas del mundo. También el pH de la lluvia que determinará la calidad del agua que consume esta…

Verdadero calor de hogar

Justo Abiega emprende el ascenso, sobre escalones formados por piedras y tierra. A medida que sube, empieza a narrar su antigua vida. Cruza una madera colocada a modo de puente e ingresa a la que fue su segunda casa: señala…

El encuentro entre el saber y el sabor

Es una fascinación mutua. Francesco de Sanctis, el audaz chef de 24 años, conversa con Victoriano Fernández, el enérgico e inagotable productor huanuqueño, de 57 años; bajo la apetencia del asombro. Un cálido Victoriano le ofrece la papa nativa pucca…

Un respiro para el aire

Lima tose. O mejor dicho, se ahoga, como si se hubiera tragado una enorme nube de polvo densa, sucia y oscura. Nuestra ciudad no respira, se asfixia, y en ella mueren cada año más de 15 mil personas debido a…